Separada de la realidad me escondo en mis pensamientos. Corriendo por los caminos de la ilusión que sólo llegan hasta el abismo de la cordura misma...
¿Tendré que saltar? ¿ Sería lo mejor?
¿Tendré que saltar? ¿ Sería lo mejor?
Soy capaz de dejar todo atrás por sólo vivir en mis anhelos más profundos, que se encuentran bajo mis pies. Veo desde la cornisa, una niebla espesa que disfumina el suelo de allí abajo. Está alto, parece inalcanzable pero uno se da cuenta que el mínimo paso me dejará caer libremente fuera de toda esta dolorosa realidad.
Victoria M. Martínez